Preparación
- Cogeremos las anchoas y las destriparemos, dándoles un tirón a la cabeza desde el cogote hacia el vientre, así conseguimos sacar las tripas, sin estropear la carne. Este paso nos los puede hacer nuestro proveedor habitual.
- Las limpiaremos ligeramente con agua, dejándolas escurrir.
- Emplearemos tarros grandes de cristal y se van colocando las anchoas en capas alternativas de una base de anchoas cubiertas con 1 cm. de sal marina gorda y un poco de pimienta negra partida (no molida, ni en grano, sino ligeramente partida en un mortero o almirez).
- Iremos alternando en capas, hasta alcanzar la boca del tarro, que siempre cubriremos con una capa de sal gorda, presionándola ligeramente con la mano y rebosaremos el tarro con más sal gorda.
- Cerraremos el tarro y las dejaremos en salazón, durante 3 meses, como mínimo y ya estarán listas, para ser consumidas cuando gusten.
- Para consumirlas, las limpiaremos bajo un chorro de agua, para sacarles el resto de sal.
- Las podemos dejar macerar, durante 1 hora, con una mezcla de aceite de oliva, vinagre y ajos partidos.
- También podemos limpiarlas y envasarlas de nuevo, eliminando la espina central, convirtiéndolas en filetes, poniéndolas por capas, agregando aceite de oliva, un poco de laurel triturado y unos granos de pimienta negra, de esta manera se conservarán por más tiempo.
#anchoas
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