Preparación
- En una cazuela con agua al fuego, escaldar en agua hirviendo los tomates unos segundos; escurrirlos, pelarlos y limpiarlos de sus semillas.
- Cortarlos muy finamente y reservarlos.
- Una vez el bacalao esté en el punto de sazón deseado, limpiarlo de pìel y espinas. Escurrirlo bien y secarlo con un paño blanco.
- En una sartén al fuego con el aceite muy caliente, freír el bacalao, ligeramente enharinado, hasta que esté dorado; escurrirlo sobre papel absorbente y resevarlo.
- Dejar reposar el aceite de freír el bacalao y seguidamente filtrarlo.
- Con una parte de este aceite, ponerlo en una cazuela de barro al fuego.
- Dejar dorar los dientes de ajo cortados a láminas.
- Incorporar el tomate y dejarlo cocer lentamente, sin dejar de remover de vez en cuando, con una cuchara de madera; sazonarlo con una pizca de azúcar y la sal necesaria (unos 20 minutos).
- Una vez haya consumido su propia agua, agregarle el bacalao y dejar que el conjunto cueza unos 5 minutos más. Servir caliente.
Valoraciones
Inicia sesión para valorar y comentar esta receta.
Sin valoraciones todavía. ¡Sé el primero!