Preparación
- Colocaremos las piedras de río, bien lavadas, en el horno y mientras las calentamos, echaremos la leche de oveja en el recipiente de madera o kaiku.
- Cuando las piedras estén muy calientes, con mucho cuidado de no quemarnos (cogeremos unas manoplas), las introduciremos con mucho cuidado, de una en una, en la leche.
- La papeleta de cuajo la disolveremos en un poco de leche, agregándola a la que ya tenemos en el kaiku, que ahora estará caliente, gracias a las piedras.
- Batiremos la leche con una cucharada de madera y la verteremos en los cuencos de barro, para dejarla enfriar, tapando los recipientes con papel de aluminio para que no cojan sabores extraños.
- Podemos acompañarlo con azúcar o con miel.
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