Preparación
- Pondremos al fuego en un cazo casi toda la leche (reservaremos una parte), con la mitad del azúcar, junto con la canela en rama y la piel de limón.
- Aparte, prepararemos un batido con el resto de leche, el resto del azúcar, las yemas de huevo y la harina de maíz, hasta que quede bien esponjoso.
- Cuando la leche haya hervido, la mezclaremos bien, vertiendo la leche caliente encima del preparado frío y no al revés, removiéndolo al mismo tiempo.
- Cuando todo esté mezclado, lo pasaremos por un colador, poniéndolo de nuevo al fuego, en otro cazo, sin dejar de remover con un batidor de varillas
- También podemos emplear una espátula de madera, pero con el batidor nos quedará mucho más esponjosa. Poco a poco, se irá espesando, sin dejar que hierva.
- Cuando esté a punto de hervir (es muy importante, no dejarla hervir, pues se nos cortaría), la retiraremos del fuego.
- Es importante cambiarla de recipiente enseguida a otro que esté frío.
- Como dato orientativo la temperatura de cocción no debería sobrepasar los 80ºC.
- Podemos repartirla en cazuelitas individuales, guardándolas en la nevera hasta el momento de servir.
- En el momento de servirlas, deben estar frías de la nevera, entonces esparciremos el azúcar por encima y lo quemaremos con una pala de quemar o con un soplete de cocina.
Valoraciones
Inicia sesión para valorar y comentar esta receta.
Sin valoraciones todavía. ¡Sé el primero!