Preparación
- En una cacerola alta, con agua mineral y sal, la pondremos a fuego suave, e iremos vertiendo la polenta, removiéndola constantemente, siempre en la misma dirección, para evitar que se hagan grumos.
- La removeremos por espacio de unos 30 minutos, hasta que empiece a ofrecer resistencia y se despegue de los lados.
- Incorporaremos entonces la mantequilla sin sal, terminando de revolver, depositándola en una cazuela de barro que pueda ir al horno.
- La espolvorearemos con el queso rallado generosamente y la introduciremos en el horno precalentado, para gratinarlo.
Valoraciones
Inicia sesión para valorar y comentar esta receta.
Sin valoraciones todavía. ¡Sé el primero!