Preparación
- Si hemos comprado las kokotxas desaladas, las tendremos unas 6 horas en remojo. Si son frescas no será necesarios. Las lavaremos y eliminaremos pieles.
- Pelaremos los dientes de ajo y los cortaremos en láminas.
- Cortaremos las guindillas en rodajas pequeñas.
- Los freiremos en una cazuela con abundante aceite de oliva de calidad.
- Cuando empiecen a dorarse, le añadiremos un poco de perejil, durante un par de minutos. Los reservaremos aparte.
- Dejaremos que el aceite se enfríe.
- Cuando esté tibio añadiremos las kokotxas salpimentadas y, a fuego suave, iremos dándole movimientos giratorios a la cacerola, para que se vaya soltando la gelatina.
- Cuando la salsa esté lograda, incorporaremos los ajos y las guindillas reservadas, espolvoreando por encima con perejil fresco picado. Lo serviremos de inmediato en la misma cazuela.
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